Aptitud

Las desventajas del culturismo


Los riesgos para la salud del culturismo pueden ser graves.

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La estatua de Farnese Hercules se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. En 1893, Eugen Sandow intentó imitar la famosa pose de Hércules para una sesión de fotos. Ese fue un momento crítico en la historia del culturismo. Desde entonces, los atletas han tratado de moldear sus cuerpos en una estética creada por los griegos hace 2.500 años. Hay muchas ventajas en la práctica de este deporte. Puedes mejorar tu fuerza y ​​mejorar tu habilidad. También puedes ganarte la vida. Pero, también hay desventajas.

Tenga cuidado con la discriminación

La subjetividad juega un papel más importante en los deportes basados ​​en el juicio, como el culturismo. Los organizadores de este deporte instruyen a los jueces para decidir qué competidor tiene el conjunto de músculos más equilibrado. Sin embargo, hay un ser humano unido a esos músculos durante una competencia. Los participantes tienen diferentes rasgos faciales y colores de piel. También representan diferentes géneros y edades. Estos factores no deberían afectar las puntuaciones estéticas de los participantes. Sin embargo, una disertación de junio de 2018 de la Universidad de Gotemburgo enumera posibles sesgos en el culturismo profesional. El autor de este artículo se centra en cuestiones de género, pero los culturistas también enfrentan otras formas de discriminación. Por ejemplo, un artículo de enero de 2016 en el Art Journal describe especulaciones sobre cómo el comportamiento fuera de escena de un atleta le impidió en repetidas ocasiones ganar uno de los títulos más codiciados en el culturismo: el Sr.Olympia.

Baja disponibilidad de energía

La mayoría de los culturistas han planeado ciclos de consumo de energía. Por lo general, siguen una dieta alta en calorías en la temporada de entrenamiento y una dieta baja en calorías en la temporada de competición. Desafortunadamente, la dieta baja en calorías hace que entren en una fase de baja disponibilidad de energía. Los dietistas consideran que tal estado es peligroso ya que tiene muchos efectos negativos en la salud y el bienestar de la persona. Un informe de julio de 2018 en el International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism describe estos efectos, que incluyen enfermedades mentales y desequilibrio hormonal. Irónicamente, un estado de baja energía también desencadena la pérdida muscular. Los culturistas a menudo responden a esa pérdida trabajando aún más duro, creando un ciclo de mala salud.

Mayor riesgo de lesiones

La intensa rutina de entrenamiento de los culturistas los pone en riesgo de lesiones. De hecho, los culturistas y los golfistas experimentan más lesiones que los participantes en cualquier otra actividad de ocio, según una encuesta realizada en junio de 2018 en el Journal of Exercise Rehabilitation. Una encuesta similar mostró que el 45 por ciento de los culturistas ahora tienen una lesión. Este estudio, publicado en la edición de octubre de 2014 del International Journal of Sports Medicine, también mostró que los culturistas mayores tienen una tasa de lesiones aún mayor. Los autores del estudio de 2014 señalaron que los encuestados con mayor frecuencia experimentaron lesiones en la zona lumbar, el hombro, el codo y la rodilla. Además, muchos de los atletas informaron que vivían con dolor crónico.

Ansiedad social y dismorfia

Los culturistas profesionales y aficionados también experimentan más trastornos psicosociales que la mayoría de los otros atletas. De hecho, los psiquiatras crearon una afección específica, la dismorfia muscular, solo para ellos. Este trastorno afecta a aproximadamente el 10 por ciento de todos los miembros masculinos del gimnasio, según una revisión de agosto de 2016 en Psychology Research and Behavior Management. Las personas con esta afección se obsesionan con la forma y el tamaño de sus músculos. Invierten mucho dinero y hacen un gran esfuerzo para mejorar su musculatura. Un análisis de junio de 2017 en Scientific Reports describe las consecuencias negativas de esta condición. Los autores señalaron que muchos culturistas participan en comportamientos riesgosos para cumplir con su objetivo de ser más delgados y más grandes. Pueden, por ejemplo, desarrollar una dependencia emocional de los laxantes y los esteroides. Sus comportamientos y temores pueden conducir a intensos sentimientos de ansiedad social. Por lo general, evitan situaciones reveladoras como baños públicos y playas para controlar esta ansiedad.